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Mirada, manos, postura

Lección 11 de 16 del curso «Habla con confianza». Gratis, con animaciones y un test.

El mito del 93 %

Seguro que has oído que las palabras solo aportan el 7 % del sentido y el resto es tono y gestos. Es una versión de los experimentos de 1967 del psicólogo Albert Mehrabian, en los que la gente oía palabras sueltas sobre emociones dichas con un tono contradictorio. El propio Mehrabian insiste en que esas cifras no valen para el habla normal. En una charla, lo primero es lo que dices. El cuerpo y la voz ayudan al sentido o le estorban.

Una idea, una persona

Una mirada que salta se lee como ansiedad; mirar al techo o a las diapositivas, como hablar contigo. Regla sencilla: mantén la mirada en una persona mientras dura una idea y luego pasa a alguien de otra zona de la sala. Así cada uno siente que le hablas a él. Las normas de contacto visual cambian según la cultura: en unos sitios una mirada larga es respeto, en otros, presión. Fíjate en cómo reacciona la sala.

Las manos ayudan a pensar

Los gestos no son solo para el público. En un experimento de Rauscher, Krauss y Chen de 1996, a la gente no la dejaban gesticular y su habla era menos fluida, sobre todo al describir algo espacial. Las manos ayudan al cerebro a encontrar palabras. Que muestren tamaño, dirección y cuenta, y que descansen tranquilas entre gestos. No las escondas en los bolsillos ni juegues con el boli.

Cómo estar de pie

Una postura estable es la base de la voz y de la calma. Los dos pies en el suelo, a la anchura de los hombros, peso repartido. La coronilla hacia arriba, los hombros abajo: así respiras mejor, y suena mejor la voz. Balancearte de un pie a otro delata los nervios y distrae. Si quieres moverte, hazlo a propósito: un paso al lado con una idea nueva y quieto mientras la dices.

Si hablas en línea

En una videollamada, los ojos del público son la cámara, no las caras de la pantalla. Si miras las caras, parece que miras hacia abajo. Sube la cámara a la altura de los ojos, pon la luz delante y habla con algo más de energía que en persona: la pantalla la apaga. El entrenador de esta lección va de eso: 30 segundos a la cámara del móvil y luego una lista de control.

Ponte a prueba

  1. ¿Qué mostraron realmente los experimentos de Mehrabian?
    Respuesta correcta: Cómo se leen emociones en palabras sueltas con un tono contradictorio. Los experimentos eran muy concretos: palabras sueltas sobre emociones y un choque entre palabra y tono. El propio autor advierte que no se apliquen al habla normal.
  2. ¿Cómo repartir mejor la mirada en la sala?
    Respuesta correcta: Una idea por persona, luego alguien en otra zona. Así cada persona a la que miras recibe un contacto real y la sala siente que le hablas.
  3. ¿Para qué gesticular si casi no te ven, por ejemplo en una llamada sin vídeo?
    Respuesta correcta: Los gestos ayudan a quien habla a encontrar palabras. Cuando no dejaban gesticular a la gente, su habla era menos fluida (Rauscher, Krauss y Chen, 1996).

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