Montar sin saltos
Lección 14 de 22 del curso «Vídeo IA sin flops». Gratis, con animaciones y un test.
La regla de los 180°
Cuando hay dos personas en escena, entre ellas pasa una línea imaginaria: el eje. Mientras todas las cámaras estén a un lado, Mira siempre está a la izquierda y Lena a la derecha, y el espectador no se pierde. Si una cámara salta el eje, en el siguiente plano parece que han cambiado de sitio. Todo montador conoce la regla de los 180°, pero la IA no: genera cada plano por separado y pone la cámara al otro lado sin problema. Así que indica en el prompt quién está dónde: “Mira on the left of frame, Lena on the right, camera on the street side”. Y mantenlo igual en todos los planos del diálogo.
Dirección en pantalla
Si en el primer plano Mira corre de izquierda a derecha, en el segundo debe correr igual. Así el cerebro lo lee como un solo camino: sigue corriendo. Si en el segundo corre de derecha a izquierda, el espectador pensará que ha cambiado de idea y vuelve. En el cine las persecuciones se ruedan así: los “buenos” siempre van hacia un lado, los “malos” hacia el otro. La IA no lo recuerda, así que escribe también la dirección: “runs from left to right of frame”. Si la historia necesita un giro, muéstralo en el plano en vez de esconderlo tras un corte.
Encadenar fotogramas
La forma más fiable de unir dos planos sin salto es una cadena. Cuando el plano A está listo, toma su último fotograma y conviértelo en el primero del plano B en modo image-to-video. Así B empieza justo con la misma pose, luz y lugar donde acabó A. En el prompt de B describe solo la acción nueva; el aspecto y el lugar los toma de la imagen. Así se montan escenas largas con generaciones cortas. Una pega: los errores también pasan por la cadena, así que revisa cada plano antes de sacar un fotograma. Muchos modelos hacen también lo contrario: fijar el primer y el último fotograma, y el modelo completa el movimiento entre ambos.
La regla de los seis
Walter Murch es el montador de “Apocalypse Now” y ganador de tres Óscar. En su libro “In the Blink of an Eye” propuso seis criterios para un buen corte y hasta les dio pesos. Emoción: 51%, el corte debe transmitir lo que siente el espectador. Historia: 23%, si el corte hace avanzar la trama. Ritmo: 10%. Recorrido de la mirada: 7%, donde miraba el espectador antes del corte es donde debe caer el detalle importante después. Y solo un 9% para las reglas del plano y el espacio, como el eje de 180°. La conclusión para vídeos de IA: un pequeño salto se perdona si el corte acierta en la emoción, y un corte técnicamente perfecto pero vacío no salva nada.
El plano de recurso
A veces dos planos de Mira casi coinciden, pero no del todo: el pelo cae algo distinto o la luz se ha movido. Rehacer es caro, y unirlos directamente deja ver el salto. Un viejo truco de montaje es el plano de recurso: entre ellos va un detalle de uno o dos segundos. La tela de la sudadera de cerca, zapatillas en el asfalto, la ciudad desde arriba. Mientras se mira el detalle, el cerebro “reinicia” la imagen y la pequeña diferencia se pierde. Para una marca de ropa es doble ganancia: el detalle de tela también vende el material. Genera un par de estos detalles para cada vídeo de antemano; casi nunca fallan.
Sin morphing
Muchas herramientas de IA ofrecen transiciones “inteligentes” donde una escena fluye en otra y una cara se convierte suavemente en otra. En 2023–2024 parecía magia; ahora el espectador lee el morphing como un cartel de “mira, esto lo hizo una red neuronal”. Para un anuncio que quiere parecer rodado, la mejor transición es un corte directo en la acción: se abre una puerta, una mano se estira, alguien salta, y el corte cae a mitad del movimiento. Deja el morphing para videoclips donde es el estilo, y úsalo a propósito, no porque el botón estaba ahí.
El storyboard
Antes de generar, los profesionales dibujan un storyboard: una viñeta por plano, con tamaño, acción y tiempo. Es barato, una hoja o una nota, y ahorra muchos créditos porque generas solo los planos necesarios. Mira el storyboard del vídeo de 15 segundos de Mira. El general marca el lugar, el medio enseña la sudadera puesta, el detalle vende la tela, el primer plano da emoción, el salto se corta en la acción y el cierre es el logo y la fecha del drop. Cada plano tiene su tarea, y juntos cuentan una historia en vez de solo enseñar imágenes bonitas.
Ponte a prueba
- En el plano 1 Mira corre de izquierda a derecha y en el 2 de derecha a izquierda. Comentan: “¿ha vuelto?”. ¿Cómo se arregla?
Respuesta correcta: Regenerar el plano 2 con “runs from left to right of frame”. El cerebro lee una sola dirección como un solo camino. Hay que fijarla en el prompt. - En el diálogo de Mira y Lena, Mira está a la izquierda en un plano y de repente a la derecha en el siguiente. ¿Qué se rompe?
Respuesta correcta: La regla de los 180°: la cámara saltó el eje. Las cámaras deben estar a un lado de la línea entre los personajes. Así no cambian de sitio. - Mira quiere que el salto del plano A siga con el aterrizaje en el plano B sin salto visual. ¿Cómo?
Respuesta correcta: Usar el último fotograma de A como el primero de B y describir solo el aterrizaje. Encadenar fotogramas lleva la pose, la luz y el lugar justo del final de A, y el movimiento sigue sin salto. - Dos planos de Mira casi coinciden, pero el pelo cae algo distinto. Rehacer lleva tiempo. ¿Qué pone entre ellos?
Respuesta correcta: Un plano de recurso de 1–2 segundos: la tela o las zapatillas de cerca. El detalle “reinicia” la imagen en la cabeza del espectador y la diferencia se pierde. Y la tela de cerca vende la sudadera.
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