Primero el sentido, luego las diapositivas
Lección 9 de 13 del curso «Imágenes y diapositivas con IA». Gratis, con animaciones y un test.
La diapositiva que nadie oyó
En 2003 el transbordador Columbia dañó un ala en el despegue. Ingenieros de Boeing hicieron diapositivas para la NASA evaluando el riesgo. Después Edward Tufte, investigador de visualización, analizó una de ellas. El título sonaba tranquilizador, y el dato más importante se escondía en una viñeta pequeña al final: el trozo de espuma de las pruebas era unas 640 veces más pequeño que el que golpeó el ala. El transbordador se desintegró al volver y murieron siete astronautas. La comisión criticó después la costumbre de resolver cuestiones serias con diapositivas.
El guion antes del diseño
Liya tiene que presentar un proyecto en clase de marketing: 10 diapositivas sobre su tienda de velas. El error más común es abrir un servicio y pulsar “generar presentación”. Sale bonito y vacío. Primero decide quién escucha y qué idea debe llevarse. Luego pide a la IA un guion y tú lo editas: quitas lo que sobra, reordenas, añades tus cifras. El diseño es el último paso. El prompt para el guion está abajo.
El título es la conclusión
Michael Alley, profesor de comunicación en ingeniería en Penn State, estudia el enfoque “afirmación y evidencia”. El título de una diapositiva no es un tema, sino la conclusión en una frase completa. Debajo va la prueba: un gráfico, una foto o un esquema, no un muro de viñetas. Compara “Ventas” con “Las ventas se triplicaron tras los vídeos”. En el segundo caso se entiende la idea aunque te distraigas. Sus estudios con estudiantes muestran que así se entiende y se recuerda mejor.
Una idea por diapositiva
Cuando una diapositiva tiene cinco ideas, la gente lee en vez de escuchar, y pierden todos. Las diapositivas son gratis: mejor tres simples que una saturada. Si la IA hizo una con una lista larga, pídele dividirla: “separa en diapositivas, una idea en cada una, el título es la conclusión”. Una buena prueba: lee solo los títulos seguidos. Si cuentan toda la historia, la estructura funciona.
La IA se inventa cifras
Pide a la IA “añade estadísticas del mercado de velas” y te dará porcentajes exactos encantada. Algunos pueden ser inventados: el modelo escribe texto creíble, no consulta una base de datos. Una cifra inventada en tu presentación y se pierde la confianza en todo. La regla es simple: comprueba cada cifra con una fuente. Pide el enlace, ábrelo y busca el número con tus ojos. Lo encuentras: pon el enlace en la diapositiva. No: bórralo sin piedad.
El esqueleto de la charla
Para una defensa corta o un pitch sirve un esquema simple de cinco pasos. El problema que siente quien escucha. Por qué importa justo ahora. La solución en una frase. La prueba: una cifra, un ejemplo o una reseña. Y qué debe hacer después. Para Liya es así: los regalos de fiestas son todos iguales, la demanda crece en diciembre, sus velas con nombre hacen el regalo personal, aquí las reseñas, y luego, el enlace a la tienda.
Ponte a prueba
- ¿Qué título es mejor según el enfoque afirmación y evidencia?
Respuesta correcta: “Compran para regalar, no para sí”. Un título-conclusión dice la idea al momento, aunque te distraigas. - La IA añadió “el mercado de velas crece un 27% al año”. ¿Qué hacer?
Respuesta correcta: Buscar una fuente con esa cifra o borrarla. El modelo escribe de forma creíble y puede inventar cifras, así que hay que comprobar. - ¿Cómo comprobar rápido la estructura de una presentación?
Respuesta correcta: Leer solo los títulos seguidos. Si los títulos cuentan toda la historia, cada diapositiva cumple.
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